pa’l “primo pepe”
En días pasados se me dañó el cable del compu y eso me jodió de varias formas:
Por un lado porque no esperaba que una vaina casi nueva y original jodiera tan pronto; y por el otro porque el nuevo me sale en $70 más gastos de envío y que lo vuelva a haber en existencias (y no es que tuviera la plata disponible para eso). Obviamente contando adicionalmente que es mi medio de escribir, leer, ver mis bobadas, estudiar y comunicarme.
Esta mañana la cosa amaneció mejor sencillamente porque desde anoche antes de dormirme el sol ya había salido para mí, así que enfrenté el mundo con buena gana de una al despertarme.
No es que hubiera mucho en la mini-nevera pero logré armar un almuerzo rico con los 4 ingredientes que quedaban y en 4 minutos; al salir de casa pintaba que iba a llover, pero por la temperatura y la humedad decidí no sacar chaqueta (esta vaina de no cargar chaqueta o saco se me hace tan raro después de toda la vida haciéndolo), al llegar a la esquina descubrí que no llevaba el celular así que me devolví solo para descubrir que en donde debía estar la llave de la entrada, no había nada así que no pude entrar por el celular que dejé y en el cual esperaba recibir alguna llamada por trabajo.
Al ir a comprar el tiquete del bus me di cuenta que me faltaba plata así que me tocó pedirle a mi compañero de cuarto que me prestara; cuando le pedí el tiquete al indio del 7-11 el sujeto me lo pasó sin darse cuenta que tenía otro idéntico pegado debajo. (carajo! 2 tiquetes de $34 por el precio de uno).
Le devolví el otro y me fui a estudiar normalito.
Con respecto al portátil, pues me había fijado que una compañera brasilera tiene la misma referencia y desde el lunes le he pedido que durante la clase me preste su cable y con eso recargo batería para usarlo en casa, así que eso ha ido salvando la patria para lo mínimo necesario. (Si. He caído bajo con mi alta dependencia al pc, pero al fin y al cabo ya dejé el cigarrillo desde hace varios años y el otro vicio aún me aguanto otro poquito para ejercerlo como es debido).
Luego de una larga caminata en la tarde, mi compañero de habitación me pidió que lo acompañara en una aún más larga caminata camino a casa, precisamente casi la misma ruta por la que se hará un maratón este domingo; así que acomodé el morral y echamos a andar.
En semejante trecho de recorrido pasamos por una tienda de portátiles y mi compañero me dijo que preguntáramos, entré y di un vistazo pero me di cuenta que no era la clase de lugares para esos cables y fui hacia la salida, pero mi compañero si se fue hasta el mostrador; comenzó a intentar hablar con el hombre y yo me devolví para ayudarle un poquito pero sin ninguna esperanza. El hombre nos miró muy diligentemente mientras luchaba por entendernos mejor, dijo que tal vez, preguntó el modelo y yo saqué el equipo, dijo que si lo tenía y lo sacó de una caja. Le pregunté cuanto era para volver por el, me extendió el cable y me dijo con cara gentil y normal “take it mate, merry christmas”. No lo podíamos creer, así nada más, en una ciudad tan cara como esta y donde una porción de mayonesa o b.b.q. cuesta 50 centavos.
Al salir el gordo me dijo: “ahí tiene los 34 que devolvió”
No saben lo grato y lo conciliatorio con muchas cosas de la vida que fue para ambos saber que hay personas, hay lugares, en estos tiempos en dónde alguien hace algo por un extraño simplemente porque sí, porque puede hacerlo y sin sacar ventaja; porque está bien. Porque así se teje una red muy resistente de ganas de hacer lo mismo y que la red se extienda.
Ahora tengo tengo mi equipo de vuelta, sonrío no porque me haga la vida más feliz o más sencilla escribir esto en mi portátil mientras oigo Stravinski y su maravilloso “Pájaro de Fuego” gracias a un cable “gratis”; sino porque así se construye la paz y el hombre ni siquiera notó lo profundo de su acto, simplemente porque fue natural para él.
PD: no llovió, la llave no apareció, el celular estaba en lo profundo de mi maleta y no recibí ninguna llamada de trabajo, pero nada de eso importa cuando se renuevan las esperanzas en la humanidad.
Hola es muy grato leer lo que cuentas y esa es una muestra mas de que la ayuda siempre llega de donde uno menos la espera. Cuidate Mucho un Abrazo Luz Dary
ResponderEliminarDejando de lado las ocupaciones que me tienen el tiempo casi al 100% estoy aquí, despues de haber leído que Dios nunca te ha desamparado ni lo va a hacer y aun mas sabiendo que aun queda gente desprendida y dispuesta a colaborar cuando menos lo esperas...
ResponderEliminarMe alegra montones...
P.D. no habia escrito antes por aqui por que no habia entendido lo de tu blog ... pero me parece super interesante .... un abrazo
Paola Andrea