y Dios dijo “que todo en esta tierra sea más intenso y fuerte” ver fotos tormenta de polvo
Y rojo fue el cielo y todo lo que bajo él hubo; y todo fue como consumido por Marte y sus desiertos eternos o inmerso en el averno desolado.
Y el cielo fue de polvo y bruma y no hubo sol que lo penetrara.
Y los ventarrones sollozaron su aspereza desde el lejano outback y toda voz fue aplacada bajo su peso y nuestros ojos lloraron; todos con las cabezas doblegadas parecíamos suplicar casi sin darnos cuenta del inmenso peso que cayó sobre nosotros; y por dentro fuimos azul amargo y lento cubiertos de rojo y cal, con un humor y dolor que no pudimos predecir ni aún descifrar y que aún tarda en disiparse de nuestras almas.
Y tuve miedo de nuevo. Solo días después de cuando en medio de la gran ciudad y sus gigantes de concreto y vidrio, la borrasca hizo vibrar todo a su paso y la lluvia fue como lanzas gélidas en la piel; y fuimos como espantapájaros a su merced.
Y temí un nuevo furor de la tierra con sus langostas o arañas o mosquitos o serpientes como sólo esta tierra sabe amenazar y aún maravillar.
Y mi mente evocó al profetas del canal E! : “atended 'el día después de mañana’ y veréis que las señales se están cumpliendo (ahora en DVD)”, y me sentí entre aquellas visiones terribles que solo el lugarteniente del bestia, llamado Hollywood, podría anticipar con sus máquinas de silicio y bytes. pero esta vez no había crispetas y Coca-Cola.
Y las imágenes y olores aún frescos de la devastación de los incendios recientes que aún se perciben en el aire me hicieron estremecer.
Y la gran red diseminó la buena nueva de que el día final aún no había llegado, aunque una parte de mí ya sabía un poco como se verá con algunas de sus plagas.
Y acá seguiré tan al margen como pueda de las tormentas y mareas y la radiación y los vientos y los insectos y los arácnidos y los cocodrilos y los tiburones y los incendios y del gran hermano y la ola asiática y la crisis económica y Mac Donald’s; dando testimonio de lo cierto de mis palabras en el nombre del señor.
solo me resta decir que casi senti estar alli! por que percibi tu miedo y se transformo en el mio... Gracias al cielo que estas Bien! un abrazo!
ResponderEliminarAnita
Y ahora con los dos Tsumanis cerca (en Samoa y en Tailandia)... creo que la cosa esta bastante cerca
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